Gracias a la vida que me ha dado tanto,
me dio dos luceros que cuando los abro perfecto distinguo
Lo negro del blanco y en el alto
cielo su fondo estrellado
y en las multitudes al hombre
que yo amo.
Gracias a la vida que me ha dado
tanto me ha dado el sonido
Y el abecedario con él las palabras
que pienso y declaro
Madre, amigo, hermano y luz alumbrando la ruta
del alma del que estoy amando
Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me agarra el oído y vivo
escuchando de noche y de día
Ríos, canarios, martillos,
ladrillos, chubascos
Y la voz tan pierna de mi viejo ama do
¡Gracias,
Sean!
la vida que me ha dado tanto,
me ha dado la marcha de mis pies cansados, con ellos anduve
paseos y charcos, vallas y desiertos, montañas y llanos,
en la casa tuya, en tu calle, tu patio.
Gracias a la vida que me ha dado tan to,
me ha dado la risa y me ha dado el llanto
Así yo distingo dichas y quebrantos,
los dos materiales que forman mi canto
y el canto de ustedes que es
mi propio can to
Gracias a la vida que me ha dado tan to